Liderazgo y gestión del equipo de trabajo
Liderazgo aparece como un conjunto de interacciones: entre los rasgos y las habilidades de un líder, entre las exigencias y las características de una situación y entre las necesidades y las características de los seguidores.
¿Qué
es un equipo de trabajo?
De acuerdo con Devine,
Clayton, Philips, Dunford y Melner (1999), un equipo de trabajo es “un conjunto
de tres o más individuos que interactúan de forma intensa para proporcionar un
producto, plan, decisión o servicio organizacional”. En ocasiones resulta equivocado poner a los
empleados en equipos porque el equipo resulta ser realmente un “grupo” o un
“comité” en lugar de un verdadero equipo. De acuerdo con una encuesta entre
profesionales que trabajan con equipos, sólo 48% de los grupos de trabajo se
clasificaría oficialmente como equipo (Offermann y Spiros, 2001).
Antes de llamar equipo a un grupo de individuos, se deben considerar varios factores (Donnellon, 1996).
Gestión
de conflictos y negociación de equipos
Cuando los individuos trabajan juntos en grupos o equipos formales, siempre existe el riesgo de conflicto. El conflicto es la reacción psicológica y conductual a la percepción de que otra persona nos está impidiendo lograr una meta, privándonos del derecho a comportarnos de una manera en particular o violando nuestras expectativas de una relación es importante hacer notar que uno de los principales componentes del conflicto es la percepción.
Seguros al decir que la mayoría de los conflictos da como resultado un menor desempeño de los equipos y una menor satisfacción de sus miembros. Este conflicto disfuncional impide a las personas trabajar juntas, disminuye la productividad, se extiende a otras áreas e incrementa la rotación de personal.
La Gestión de Conflictos
Los conflictos sobre los
procesos y tareas es algo natural e incluso necesario en los equipos. Además,
es entendible que surjan cuando hay personas tomando decisiones en situaciones
inciertas, donde es normal que se produzcan discusiones sobre el futuro de la
compañía.
El problema de los conflictos
es que por muy sano y natural que sea, es muy fácil que cambie rápido y se
conviertan en conflictos interpersonales que lo único que hacen es reducir la
productividad del equipo. Por lo tanto, el mayor reto en los equipos de trabajo,
para el líder y para los altos cargos ejecutivos, es evitar que el conflicto constructivo
degenere en conflicto interpersonal y que se puedan tener discusiones entre los
miembros sin perjudicar su capacidad de trabajo en equipo.
Dentro de los conflictos que
pueden surgir en un equipo de trabajo hay que diferenciar aquellos que aportan
valor a los equipos y aquellos interpersonales que lo único que aportan son la
reducción del valor del equipo y de su rendimiento. Una vez estudiados los
equipos se puede afirmar que los conflictos negativos en los equipos de trabajo
pueden llevar a un proceso de toma de decisiones erróneo que no favorezca a la
consecución de los objetivos marcados.
Por el contrario, los
conflictos constructivos son indispensables para una buena toma de decisiones
ya que se centran en las tareas y procesos y dejan de lado las diferencias que
surgen entre los miembros de los equipos.
Aquí hay algunos pasos para gestionar conflictos de manera efectiva:
- Identificar la Causa: Comprender la raíz del conflicto es fundamental para abordarlo adecuadamente.
- Escucha Activa: Permitir que todas las partes involucradas expresen sus puntos de vista sin interrupciones.
- Mediación: Actuar como un mediador imparcial para facilitar una solución mutua.
- Solución Colaborativa: Trabajar en conjunto para encontrar una solución que satisfaga a todas las partes.
Proceso
de negociación
En los equipos, los integrantes negocian en un estilo ganar-ganar en el que la meta es que cada persona salga adelante. En los grupos, unos miembros negocian de manera que ellos ganen y otros pierdan.
La negociación es una habilidad esencial para resolver conflictos y alcanzar acuerdos beneficiosos para todos. Para negociar de manera efectiva:
- Preparación: Conocer los intereses y necesidades de todas las partes.
- Comunicación Clara: Expresar claramente los puntos de vista y escuchar atentamente a los demás.
- Flexibilidad: Estar dispuesto a hacer concesiones para alcanzar un acuerdo.
- Enfoque en el Problema, No en la Persona: Mantener el foco en resolver el problema, no en atacar a la persona.



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